sábado, 6 de noviembre de 2010

Ternuras Paternales

Hasta no hace mucho se consideraba que el rol de los padres en la crianza de los hijos estaba circunscrito a la responsabilidad económica, a garantizar por la vía de su autoridad el cumplimiento de las normas. Así, los padres tenían poca o ninguna participación en la etapa del embarazo y en la crianza durante los primeros meses – incluso años- de su progenie.
A mediados del siglo pasado era impensable ver a un hombre en sus cabales hablándole “chiquito” a su hija a través de la enorme barriga de su esposa; tampoco era probable encontrarse a un hombre sentado al lado de su esposa en un curso aprendiendo a sacarle los gases y cambiarle los pañales al chamo que viene en camino; ni hablar de la posibilidad de contemplar a un hombre cantando tiernamente acompañado del vaivén de la mecedora o el chinchorro mientras agarra el sueño su pequeño heredero. Para felicidad de todos, hoy en día, estas escenas y muchas más, siempre conmovedoras, son comunes en la vida de muchas parejas embarazadas y recién paridas.
Pero todavía no son la mayoría. Ocurre que al ser una conducta nueva entre los hombres, muchos aunque quieren transformar el rol del padre que conocieron por su propia experiencia, no saben por dónde empezar. Sabemos que no es fácil romper patrones culturales y resistir las presiones machistas del entorno, pero le garantizamos a los que se sienten atraídos por una paternidad más humana que los vincule a sus hijos por la vía de la ternura y no del miedo, que no se arrepentirán. A esos hombres, decididos a participar activamente en la crianza de sus hijos desde el momento de la gestación está dedicada esta lista de tips elaborados por el doctor Beltrán Lares: 1) Asista a los cursos de preparación para el parto y las consultas médicas; 2) Infórmese usted mismo, investigue sobre el embarazo, el nacimiento, la lactancia y la crianza; 3) Conviértase en un experto cambiando pañales, vistiendo y bañando al bebé; 4) Levántese en la noche cuando el bebé llame la atención de mamá y quiere alimentarse. Camine con ella, acaríciela, sáquele los gases al bebé, y contribuya para que ella pueda descansar un poco más; 5) Duerma con su bebé, compartan la cama los tres. Haga un espacio donde el bebé esté cómodo, no muy caliente, y seguro de no ser apretado; 6) Si es fumador, no fume en presencia del bebé, ni permita que nadie lo haga; 7) Aprenda el lenguaje del llanto de su bebé: el llanto intenso de los cólicos, el llanto por hambre o por cansancio. Siempre consuele a su bebé cuando llore; 8) Cántele y cuéntele historias, a su bebé le encantará oír su voz y escuchará con suma atención y casi invariablemente se dormirá sereno y tranquilo 9) Reconozca que criar un bebé es un trabajo duro. Participe en la labores del hogar desde la convicción que esta es una responsabilidad compartida y como una manera efectiva de tener más tiempo para disfrutar juntos de su bebé.
Mi hija y mi hijo atesoran recuerdos de padres sacadores de gases y cambiadores de pañales; expertos en dormirlos tiernamente en mecedoras y chinchorros; echadores de cuentos antes de dormir, bajadores de fiebre y todo lo demás. Padres presentes desde antes que él y ella nacieran. Créanme cuando les digo que no se arrepentirán…

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