Estimados/as lectores/ras quisiera comenzar mi artículo ofreciéndoles disculpas por abandonarlos/as estas últimas semanas debido a razones de fuerza mayor. Contenta porque nuestra columna ahora será sabatina, alcanzando a un mayor número de personas, vuelvo con mis reflexiones.
Antes de verme obligada a suspender mis artículos viajé a Lezama en Guarico a dictar un Taller de Promoción del Ejercicio Responsable de la Sexualidad Adolescente. Un grupo de lideres comunitarios (sobre todo mujeres) entre los/as cuales había instructores deportivos, trabajadores/as de los centros de salud, integrantes de los consejos comunales y maestras/os se reunieron durante cinco días con nosotras para capacitarse en el diseño y ejecución de estrategias comunitarias dirigidas a prevenir ITS y embarazos en los y las adolescentes de sus comunidades.
En Avesa las preguntas e inquietudes de los/as participantes en nuestros programas de formación son el punto de partida fundamental. Así, en el un ejercicio llamado “El Buzón Secreto” les pedimos a los/as participantes que formulen sus preguntas de manera anónima para que después sean discutidas por ellos/as mismos/as en la plenarias que caracterizan nuestros programas de formación.
¿Hay posibilidad de que los orgasmos nunca se presenten? …Me pregunto por qué yo puedo estar hasta cuatro meses sin tener relaciones… ¿Porqué las personas se ponen frías o sea no sienten deseos de tener relaciones? ¿Por qué a la edad que tengo ya no me provoca tener relaciones sexuales? ¿Por qué algunas mujeres no pueden llegar a un orgasmo? ¿Cómo mantener una buena relación con tu pareja en la cama? ¿Por qué las parejas se aburren? ¿Cómo evitar el deseo sexual? ¿Por qué a unas personas le cuesta llegar al orgasmo y otras llegan rapidito? Preguntas formuladas en su mayoría por las mujeres (de entre 23 y 43 años) que participaron en nuestro último taller en Lezama. Las mismas que tenemos más 20 años ayudando a responder a través de nuestro programa de Educación Sexual Comunitaria.
Las políticas públicas actuales que vinculan sexualidad y desarrollo tienden a centrarse en los aspectos negativos de la sexualidad (la violencia, la explotación sexual, los riesgos de contraer enfermedades, entre otros) excluyendo aspectos positivos como el bienestar, la satisfacción y el placer. Ocurre que las visiones del desarrollo humano vigentes están basadas en concepciones que entienden la sexualidad como un ámbito de la vida que debe ser controlado y canalizado para limitar sus efectos perniciosos. La feminista brasileña Sonia Correa, señala en su artículo titulado Sexualidad, desarrollo y derechos humanos: En la mayoría de los casos, el acento ha estado puesto en alentar a las personas a decirle “no’’ al sexo riesgoso, en lugar de empoderarlas para que puedan decir “si” a un sexo seguro y más satisfactorio. No podríamos estar más de acuerdo. La dimensión erótica y placentera de la sexualidad como factor esencial de la calidad de vida y el desarrollo humano,
-necesaria todos los estratos sociales y muy especialmente los más pobres- será el tema al que dedicaremos nuestros próximos artículos.
Me encanta el blog, lo acabo de descubrir mediante la página de avesa, a la cual llegué mediante la de amnistía Venezuela. Lo voy a leer desde la entrada más antigua a la más nueva. Éxito y saludos :)
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